Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética


Hoy es el Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética, también conocida como Electropolución o Electrosmog.

Se sospecha que la exposición excesiva a ciertos campos electromagnéticos generados por equipos electrónicos pueden afectar a los seres humanos y a los seres vivos en general, afectando a sus hábitos reproductivos y otros aspectos de su vida.

Sin embargo, hay una gran polémica acerca de los efectos de la contaminación electromagnética en los seres vivos. Es cierto que algunos campos electromagnéticos a intensidades muy elevadas pueden presentar efectos nocivos comprobados, como las microondas, pero la Organización Mundial de la Salud ha declarado que, a los niveles promedio de intensidad a los que se somete un adulto en los países desarrollados, no existen efectos adversos para la salud.

La contaminación electromagnética no debería ser un tema menor, sobre todo por la presencia cada vez mayor de radiaciones electromagnéticas, principalmente asociadas a la proliferación de las redes inalámbricas (wifi), actualmente asentadas en todo tipo de edificios, incluyendo colegios, universidades, centros de trabajo, hospitales, edificaciones públicas y viviendas particulares. Incluso los autobuses urbanos, los parques y las playas disponen de wifi, en muchos casos proporcionadas gratuitamente por los ayuntamientos.

Está claro que es muy cómodo poder acceder a Internet desde cualquier parte, pero lo cierto es que este tipo de redes inalámbricas tiene consecuencias para la salud de las personas.

Hay estudios que hablan de las posibles enfermedades causadas por la contaminación electromagnética, como riesgo de cáncer, daños genéticos, afectaciones del sistema reproductor, déficit de aprendizaje, trastornos de memoria, afecciones neurológicas y efectos perjudiciales en el bienestar de las personas, además de efectos en otros seres vivos.

Los síntomas comunes de la Electrosensibilidad se pueden confundir con otras afecciones y por eso no están descritos como propios y pueden ser desde dolores de cabeza, malestar general, mareos, confusión mental, palpitaciones, náuseas, cansancio, tics nerviosos, calambres...

Cómo evitar la contaminación electromagnética

Aunque es muy difícil evitarla por completo, se pueden hacer muchas cosas para reducirla considerablemente:
- Poner el móvil en modo avión cuando se pueda, sobre todo por la noche.
- Usar cable para las conexiones a Internet en casa, en vez de la wifi.
- No abusar de los auriculares y otros aparatos inalámbricos.
- No poner lavavajillas, lavadoras, microondas y otros aparatos electrónicos cerca de las habitaciones.
- No usar el móvil cerca de los bebés y los niños.
- No usar vigilabebés inalámbricos.

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